Notícia publicada en La Vanguardia el pasado martes 11 de noviembre de 2008     
La empresa se apunta al deporte
Médicos, psicólogos y empresarios fomentan
el ejercicio en beneficio del rendimiento laboral
     Al cumplir los sesenta años, un empresario de hábitos sedentarios decidió empezar a hacer deporte. Siempre había promocionado esa actividad entre los empleados, pero nunca se la había autoimpuesto Antes de empezar a entrenarse, quiso someterse a una prueba de esfuerzo. El empresario vino a mi consulta y le subimos a la bicicleta estática. Llevábamos treinta segundos de ejercicio cuando saltaron las alarmas: a través de los aparatos, supimos que su corazón estaba enfermo. Una semana más tarde, el hombre se sometía a tres by-pass. Gracias a aquella prueba, vivirá veinte años más”.
      “Si hay algo que está superado-dice Chema Artero, licenciado en INEF y entrenador nacional de atletismo-, ese es el concepto de disociación cuerpo-mente. Ya no se puede pensar que el cuerpo va por un lado y la mente por el otro. El uno no funciona sin el otro. Aunque hay excepciones, como en el caso de Stephen Hawking, que tiene una mente prodigiosa atrapada en un cuerpo atrofiado, la OMS ha admitido siempre que la actividad física dinamiza procesos mentales complejos con más facilidad”. Suscribiendo un informe de la OMS del 2005 (que dice que, si alguien hace deporte, esa práctica supone un aumento de productividad de 600 euros al año por persona), las administraciones públicas han decidido intervenir en el asunto. A través de las conselleries de Esport y de Salut, la Generalitat activó el plan Pafes (Pla d'Activitat Física Esport i Salut) en el 2007, dirigido por las doctoras Mariona Violan y Carmen Cabezas.
     Con un coste de 6.650.760 euros y una vigencia de cuatro años, el proyecto -presentado la semana pasada en un congreso del Comité Olímpico Internacional en Malasia- pretende fomentar la práctica del deporte en todos los ámbitos sociales, incluido el laboral. “Son los médicos de atención primaria, los enfermeros, los médicos especialistas en deporte y los licenciados en INEF quienes deben prescribir la práctica de la actividad física en la sociedad”, dice la doctora Violan desde la secretaría general del Esport. “El plan, que se habrá implantado en cien ambulatorios a principios del 2009, se habrá extendido hasta los 400 centros en el 2010”, dice la doctora Cabezas, subdirectora en la dirección general de Salut Pública. El proyecto pretende implicar a escuelas e institutos, centros cívicos, ayuntamientos, industrias alimentarias, del comercio y de la restauración. “Y también a las empresas -dice la doctora Violan-: para que propongan menús saludables y promuevan la actividad física entre sus empleados”. La propuesta tiene su razón de ser. Un estudio médico publicado en ACSM'S Health & Fitness Journal acerca del papel de los incentivos entre los trabajadores, citaba a los laboratorios Alcon, “durante los últimos nueve años, una de las compañías más atentas con sus trabajadores” (según la revista Fortune): “A 6.000 empleados se les ofreció una cobertura médica especial, en algunos de 150 euros, si se sometían a un sencillo plan de actividad física que incluía controles biométricos y paseos de veinteminutos tres veces a la semana durante tres meses. Un año más tarde, el porcentaje de bajas laborales en Alcon había disminuido un 11%”, concluía el estudio.
     El doctor Daniel Brotons, presidente de la Societat Catalana de Medicina Esportiva, aprovecha la anécdota para ilustrar los escenarios que se están abriendo en las relaciones entre el trabajo y el deporte. “Quienes contratan a sus empleados comprenden que el deporte es un valor añadido, un activo que marca un estilo de vida y ayuda a superar múltiples dificultades -dice el doctor Brotons-. El deporte proporciona fórmulas para superar el estrés psicológico derivado de la presión externa, a cualquier nivel, en una multinacional, o en una consulta médica, o como presidente de Estados Unidos (al día siguiente de su triunfo electoral, Obama copaba las portadas enfundado en un chándal, a la salida de un gimnasio de Chicago)”.
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