Siempre después de consultarlo con tu ginecólogo, la práctica del ejercicio moderado durante el embarazo es recomendable y muy beneficioso tanto para la madre como para el feto.
Entre los beneficios destacamos:
– Alivio de los dolores de espalda y mejora postural al fortalecer y tonificar los músculos de la espalda, nalgas y muslos. – Reducción del estreñimiento. – Prevención del desgaste de las articulaciones – Mejora del stress y la ansiedad.
Nuestro equipo de monitores profesionales está a tu disposición para asesorarte en los ejercicios más convenientes y en tu rutina.